domingo, 24 de mayo de 2015

RUTA DE SARRACÍN Y COJÓBAR

Llegó el martes 26 de agosto. En este día salimos Àlex, Dani y yo. Queríamos que Dani conociese algunos de los caminos que días atrás, con Àlex, ya habíamos pisado. Para ello empezamos desde la plaza de los Alfareros para ir a buscar la Vía Verde Santander-Mediterráneo. Sólo pedaleamos un tramo de Vía Verde, ya que al llegar al puente de la autopista nos desviamos para subir por el camino de los caballos.

Dani subiendo el camino de los caballos
Una vez arriba, fuimos a buscar el camino de Modúbar, y al llegar a la zona de la granja, los chicos divisaron un corzo, el cual vimos huir cruzando todo un campo de trigo ya segado. Seguimos la dirección del animal, no por seguirlo, sino porque el camino se dirigía hacia la misma dirección.


Àlex y Dani antes de bajar hacia Sarracín
Antes de descender hacia Sarracín, nos hicimos unas fotos en lo alto del camino. Como ya os conté en una crónica anterior, el primer tramo de este descenso se encuentra en muy mal estado, por todos los escombros de obras que se encuentran alisando el camino. Las bicicletas se vuelven inestables, y sabes que si te vas al suelo te puedes clavar cualquier cosa. El resto de la bajada está en perfectas condiciones, y es donde los chicos pudieron coger algo de velocidad. Al final del camino se tiene que circular un tramo por carretera para cruzar el pueblo de Saldaña y seguir hasta Sarracín.

Iglesia de Sarracín
Àlex tenía bien presente el susto, que días atrás, unos perros nos habían dado. Evidentemente nos desviamos de camino, haciendo algunos kilómetros por los caminos de la zona. Uno de los caminos que tomamos no tenía continuación, y no nos quedó más remedio que cruzar un campo de trigo ya segado. Tanto a Dani como a Àlex les gustó la idea de cruzarlo, y más sabiendo que todo era bajada y que lo único en lo que tenían que pensar era en mantener en equilibrio la btt.




Pasado este tramo, cruzamos la carretera de Soria por el Palacio de Saldañuela, para tomar un caminito que nos condujo a la parte trasera de la fábrica de piensos de Cojóbar. Llegados a este punto, fuimos a buscar la Vía Verde para regresar a casa. 



Panel informativo de Modúbar de la Emparedada
Pero la ruta aun nos iba de deparar una sorpresa más. En la subida hacia el túnel de Modúbar de la Emparedada, Àlex casi atropella a un corzo que cruzaba en ese momento, o dicho de otra manera, el corzo casi se lleva por delante a Àlex. Nos paramos para ver a donde se dirigía el animal, hasta que lo perdimos de vista. Después de la anécdota, seguimos tranquilamente hasta llegar a casa, con la pena de pensar que sólo nos quedaban dos días para disfrutar de la btt y de los alrededores de Burgos.



Llegando al túnel (800m.) de la Vía Verde Santander-Mediterráneo
FECHA: 26/8/2014
DISTANCIA: 27'5 km.
DIFICULTAD: FACIL
ÍNDICE IBP: 23 BYC

RUTA BURGOS-SARRACÍN-COJÓBAR-BURGOS

viernes, 24 de abril de 2015

POR EL CAMINO DEL CID Y EL MONASTERIO SAN PEDRO CARDEÑA

El lunes 25 de agosto, salimos de ruta Àlex, Andrea y yo. Salir a las 9 de la mañana y desde la plaza de los Alfareros, se ha convertido ya en un clásico superpipero. Como cada mañana de ruta, las ganas de hacer deporte son muchas. Siempre es bonito ver a los chicos a estas horas de la mañana con una sonrisa en la cara y con ganas de descubrir caminos y lugares nuevos.

La ruta la empezamos pedaleando por la Vía Verde Santander-Mediterráneo hasta llegar a Cardeñadijo. En este punto dejamos la Vía Verde para cruzar el pueblo y tomar el camino de tierra que sube hasta el parque eólico de Carcedo. La subida hasta los molinos es la primera dificultad del día, pero la subimos sin prisa y sin ningún problema.

Àlex subiendo de Cardeñadijo hacia el parque eólico de Carcedo


Andrea subiendo de Cardeñadijo hacia el parque eólico de Carcedo
Una vez arriba, nos dirigimos hacia Carcedo de Burgos. Les propuse ir bien agrupados para buscar el Camino del Destierro del Cid.

Indicadores del Camino del Cid, por si no nos quedaba claro
Entre risas y charlas fuimos haciendo kilómetros por la ruta del Cid, hasta llegar a una zona donde vimod un coto de caza, con un cartel que anunciaba  "Perros sueltos". Días atrás tuvimos un susto gordo con un par de perrazos, y no quería que esto nos volviese a ocurrir. Por eso, y sin que los chicos supiesen nada, les propuse dar media vuelta e ir hasta el monasterio de San Pedro Cardeña y entrar en su tienda a ver a un monje conocido.

Àlex y Andrea con productos del monasterio
Dicho y hecho, dimos media vuelta y hacia el monasterio que nos fuimos. No vimos a ningún grupo con el cual picarnos, por eso,  el ritmo fue tranquilo. Bajamos hasta el monasterio, aparcamos nuestras bicis y entramos a la tienda para saludar al monje. En esta ocasión sí que estaba y nos dimos a conocer. Después de un rato de charla y antes de irnos, nos regaló una botellita de licor Tizona y una tableta de chocolate. Una vez nos despedimos del monje, y con una tableta de chocolate, no quedó más remedio que lanzarnos a comerla. Mal no nos iba a sentar, y un poco de energía extra seguro que nuestro cuerpo la agradecería.

Comiendo chocolate del monasterio. ¡Qué tíos! Como diría mi amigo Lluís
Para el regreso, subimos por la carretera del monasterio para tomar el sendero que se dirige hacia el río Arlanzón. Durante el recorrido nos fijamos en una finca donde ondeaba una bandera del Club del Barro, grupo ciclista de Burgos. Seguimos adelante hasta llegar al río, el cual ya no dejamos hasta llegar a casa. Este tramo de camino siempre es bonito de hacer, por la calma que transmite y la cantidad de gente que se ve haciendo deporte o simplemente dando un paseo.

De regreso a la ciudad de Burgos
Una vez llegamos a casa, nos dio por pensar los pocos días de btt que nos quedaban por delante. Agosto se estaba acabando y con él las salidas de los Superpipas. Nostalgia a parte, estábamos contentos con las rutas hechas y con las que nos quedaban por venir.


FECHA: 25/8/2014
DISTANCIA: 32'13 km.
DIFICULTAD: FÁCIL
ÍNDICE IBP: 26 BYC

RUTA BURGOS-PARQUE EÓLICO DE CARCEDO- MONASTERIO SAN PEDRO CARDEÑA-BURGOS

jueves, 2 de abril de 2015

HACIA EL MONASTERIO Y LA PRESA DEL RÍO ARLANZÓN

El fin de semana llegó. Salió un sábado fresco pero bonito. En esta ocasión salimos Àlex, Dani y un servidor. A las 9 tomamos la salida desde la plaza de los Alfareros dirección bulevar. Una vez allí, circulamos por el carril bici, para llegar a la Fuente del Prior y desde aquí cruzar hasta el final de Fuentes Blancas. Subimos por el camino para ir a buscar el paso que cruza la autopista. Justo en la zona del pequeño túnel de la autopista nos cruzamos con un par de corredores, los cuales nos animaron. Lo que más les llamó la atención a los chicos, es que ambos corredores iban cogidos por una cuerda. Sí, uno de ellos era invidente.

En la subida que hay pasada la autopista, nos dimos cuenta de que Dani mostraba debilidad en sus piernas. Pero de seguida vino la bajada para empalmar con el Camino del Destierro del Cid. Giramos para empezar el ascenso que nos llevaría hacia el monasterio San Pedro Cardeña. A lo largo de la subida nos fueron adelantando otros ciclistas, con sus consiguientes ánimos para mis jóvenes acompañantes. Siempre es motivante que les animen, y más en situaciones de máxima exigencia.

Camino del destierro del Cid
Poco a poco Àlex se fue distanciando de Dani. Yo no dejaba de dar ánimos a Dani, pero las piernas no tiraban lo que tenían que tirar. Esta subida, que Dani la había subido ya algunas veces sin bajarse en ningún momento de la btt, en esta ocasión sí que lo tuvo que hacer. Cuando llegamos arriba y nos juntamos de nuevo los tres, les comenté a los chicos que para que el cuerpo esté mínimamente preparado para realizar deporte, el descanso nocturno es fundamental. Y está claro que a Dani no le tiraban las piernas por falta de descanso.

Pero lo más duro ya había pasado y los tres queríamos seguir disfrutando de la ruta. Por eso decidimos no bajar hasta el monasterio, y una vez cruzada la carretera, tomar el sendero del monasterio. Como ya hemos dicho en otras crónicas, es uno de nuestros preferidos de la zona.

Si en días anteriores, habíamos ido por este mismo sendero a una velocidad endiablada, siguiendo a los Pancetas, en esta ocasión el ritmo fue más tranquilo, pero gozando cada pedalada que dábamos. Como ya sabéis, el camino finaliza al llegar a la zona inferior de Cardeñajimeno, justo donde está el puente de madera que cruza el río Arlanzón.

Presa del río Arlanzón
Se le pasó por la cabeza y no pasó de ahí
Para volver a Burgos, fuimos a buscar el margen del río. Jesús, padre de Mario y Miguel, nos había hablado de una zona del río con una pequeña presa, y probamos de encontrarla. Estuvimos de suerte ya que la encontramos, y encima el camino por donde fuimos era precioso, aunque corto. Después de unas fotos en la presa, continuamos paralelos al río, hasta el centro de Burgos.

Fuente del Prior
Dar pedales enganchado al río Arlanzón es una maravilla, y más cuando te lleva hasta el mismo centro de Burgos. Allí, en el Arco de Santa María nos detuvimos y nos hicimos alguna que otra foto, para inmortalizar el momento. La llegada a casa estaba cerca y sabíamos que al día siguiente domingo íbamos a descansar de bici. Por eso no tuvimos ninguna prisa en llegar.

Arco de Santa María
FECHA: 23/8/2014
DISTANCIA: 24'36 km.
DIFICULTAD: FÁCIL
ÍNDICE IBP: 25 BYC

lunes, 30 de marzo de 2015

FINAL DE LA VOLTA A CATALUNYA

Algunas de las fotos que hicimos en el final de la última etapa de la Volta a Catalunya '15, con la llegada a Montjuic. Àlex alucinaba entre tanta estrella junta.


Àlex y Christofer Froome
Samuel Sánchez
Alejandro Valverde

Winner Anacona
Stefan Schumacher
Alberto Contador



sábado, 28 de marzo de 2015

NOS PILLÓ LA LLUVIA

Como ya comentamos en crónicas anteriores, los viernes del mes de agosto, queríamos que las rutas fuesen un poco más duras y/o largas que las del resto de la semana. Pues bien, el viernes 22 de agosto salió algo lluvioso, pero eso no fue excusa para no salir. De hecho, no se habían anunciado lluvias durante la mañana, por eso Àlex y yo nos preparamos para dar pedales. Esperamos hasta las 9, justo el momento en que dejó de llover.

Bajando por la calle Frías, oímos a Elena, madre de Dani y Andrea, que nos llamaba para decirnos que Andrea se apuntaba a venir con nosotros.

Resguardados de la lluvia en la Vía Verde
Ya los tres con nuestras bicis, nos dirigimos hacia la Vía Verde, con la intención de pedalear y acumular kilómetros, pero sin destino fijo. Pues bien, la ruta acabó pronto, ya que antes de llegar a Cardeñadijo, empezó de nuevo a llover y tuvimos que refugiarnos  debajo de un árbol del camino. Mientras llovía, les dije a los chicos que íbamos a dar media vuelta, que así, no podíamos seguir. Al rato, y al ver que la lluvia no cesaba, tomamos la decisión de volver a casa aun lloviendo. La lluvia no era muy fuerte, y dando pedales de manera rápida, llegamos a casa ligeramente mojados.

Nos teníamos que quedar en casa por culpa de la lluvia. Menos mal que el pronóstico para el día siguiente fue totalmente diferente.

domingo, 22 de marzo de 2015

RUTA DE HUMIENTA (POR SALDAÑA Y SARRACÍN)

El día amaneció fresco en Burgos. A los que somos mediterráneos, esto de pasar frío en pleno verano, siempre nos llama la atención, no estamos acostumbrados. Aun así, nos pusimos en marcha Àlex y yo a las 9 de la mañana, dirigiéndonos a la Vía Verde Santander-Mediterráneo, hasta el camino de los caballos, el que sube hacia la hípica, justo por debajo del puente de la autopista. Una vez arriba, seguimos por el camino de Modúbar, desviándonos con la intención de buscar un camino que nos llevase hasta Saldaña.

Preparados para bajar hacia Saldaña
Era una zona que desconocíamos. Justo antes de emprender la bajada, vimos un corzo delante nuestro, que al darse cuenta de nuestra presencia, comenzó su huída por un campo de trigo ya segado, por lo cual pudimos disfrutar de él un buen rato. Después de observar el mundo animal en estado salvaje, desde lo alto, contemplamos la vista que había. Decidimos bajar. Por algunos tramos fue odioso transitar, ya que el camino estaba cubierto de escombros de obras, y sabíamos que una caída sería dolorosa. Cuando el camino se convirtió en normal, empezamos a coger velocidad en el descenso. Al finalizarlo tuvimos que buscar el camino que nos llevaría a cruzar el pueblo de Saldaña.

De camino a Saldaña
Pasado ya Saldaña, y por la carretera, hicimos la rotonda de la carretera de Soria para desviarnos hacia Sarracín, con la intención de ir a buscar un camino que nos llevase hasta Humienta. Nos equivocamos de camino y en vez de ir hacia la derecha, cogimos el camino de la izquierda. Hacía un poco de bajada, y pasaba por delante de algunas casas. Al pasar por delante de una de ellas, un par de perrazos nos empezaron a perseguir, notando su aliento en las piernas. Supongo que me salió el instinto paternal y me puse a dar pedales entre los perros y Àlex, diciéndole que mirase hacia delante y que fuese tranquilo que se cansarían antes los perros que nosotros. Finalmente los animales pararon y dejaron de perseguirnos, pero debo decir que el susto nos duró un rato.

Humienta
Tras el mal trago, seguimos el camino que fue a morir a la carretera de Soria, lo que nos obligó a circular por ella hasta el siguiente camino que nacía de ella. La elección del camino fue la correcta por dos motivos: iba hacia donde nosotros queríamos y el paisaje era de gran belleza, ya que rodeaba un bosque de encinas. Pasamos por el pueblo de Humienta y por una urbanización, que no era precisamente de gente pobre.

¿Dónde está el gato?
Era la hora de regreso, y para ello fuimos a buscar el camino que va a parar a Revillarruz, pueblo natal de mi suegro. La casualidad hizo que en el descenso nos encontrásemos con sus sobrinos. Nos detuvimos en una de sus naves y Àlex aprovechó para jugar con unas crías de gato. Una vez nos despedimos, bajamos hasta Revillarruz, sin llegar al centro del pueblo porque queríamos ir para Olmosalbos. De allí fuimos a parar a Cojóbar, para ya como hemos hecho otras muchas veces, coger la Vía Verde que nos conduciría hasta Burgos.

Revillrruz
Olmosalbos
La ruta fue bonita, no sólo por los sitios por donde pasamos, sino también por el hecho de ir conociendo nuevos caminos y nuevos parajes cercanos a la ciudad de Burgos.

Olmosalbos
FECHA: 21/8/2014
DISTANCIA: 34'39 km.
DIFICULTAD: FÁCIL
ÍNDICE IBP: 27 BYC

domingo, 8 de marzo de 2015

A POR LOS PANCETAS

El miércoles 20 de agosto, tan solo me acompañaron Àlex y Andrea. A las 9 salimos de la plaza de los Alfareros y saludamos a otro grupo ciclista que se estaba preparando para salir. Fuimos a buscar la Vía Verde para llegar al cruce de caminos que hay justo antes de llegar al túnel de Modúbar de la Emparedada. En este tramo, Àlex se tuvo que parar hasta dos veces por molestias en los isquiotibiales de una pierna. Las molestias le desaparecieron a lo largo de la ruta, afortunadamente.

De camino al parque eólico
Dejamos la Vía Verde para subir por el camino que nos lleva hacia el Altotero, para rodearlo e ir a la zona de los molinos eólicos. Al llegar a los molinos, volvimos a ver a los ciclistas de la salida, pero ellos se dirigieron hacia la parte inferior de los molinos, y nosotros subimos hasta el parque eólico.

Parque eólico
Molino número 1 del parque eólico
Recorrimos todos los molinos hasta llegar a la carretera, a la cual accedimos para hacer un tramo y llegar al camino que va hacia el sendero de los Andasusos. ¡Cómo les gustan a los chicos estos senderos! Hay tramos en los que pareces estar en un bosque encantado.
Cuando haces btt con niños, en seguida te das cuenta de las zonas en las que más disfrutan, sin que ellos digan nada. El pedaleo y la conducción son totalmente diferentes. El ritmo que se imponen cambia por completo. Y uno, que se da cuenta de todo esto con mucha facilidad, disfruta sabiendo que los chicos se lo están pasando en grande. Y esto nos pasa siempre en la zona de los Andasusos.
Pues bien, como os decía, tras ir por estos senderos, fuimos a cruzar la carretera que viene del Alto de los Buitres, donde nos volvimos a cruzar de nuevo con el grupo de ciclistas, los cuales dieron ánimos a mis chicos superpiperos.

Àlex y Andrea sí que son unos números 1
Ya cruzada la carretera, la intuición nos hizo pensar que el camino por el que íbamos, nos llevaría al monasterio de San Pedro Cardeña. Y es en este tramo donde piqué a Àlex y Andrea para que sacasen lo mejor de ellos. Y es que a lo lejos vimos de nuevo el grupo ciclista, con sus cuatro componentes, y decidimos ir tras ellos. La motivación iba en aumento al ver que cada vez los teníamos más cerca, hasta el punto que los alcanzamos bajando hacia el monasterio.

La idea hubiese sido parar a descansar un rato en el precioso monasterio de San Pedro Cardeña, pero no fue así. El grupo ciclista no paró, y siguió adelante, dando yo la orden a mis chicos de que no parasen, y que a por ellos. Conseguimos atrapar a su último componente. El resto esperaba en el sendero que hay a la subida del monasterio, antes de llegar a la carretera. Allí nos volvimos a saludar y les comentamos que nosotros también íbamos a coger ese mismo sendero.

A por los Pancetas
El grupo de bikers adultos se pusieron en marcha, y nosotros detrás. Como podéis imaginar, su ritmo era elevado, como el de cualquier grupo de adulto, pero mis chicos llevaban dando pedales desde principios de agosto y se vio claro que estaban en forma. Nos tocó ir todo el sendero detrás del último componente del grupo ciclista. A Àlex no se le veía nada cómodo en esa posición. Nos hacía gestos a Andrea y a mi para adelantarlo, y lo frenábamos para que no adelantase.

Ha sido la vez que hemos realizado el sendero del monasterio más rápido. Finalizado el sendero, nos detuvimos justo antes del puente de madera que cruza el río Arlanzón, donde el grupo esperaba a su último compañero. Estuvimos un rato charlando con ellos, destacándonos lo bien que tiraban Àlex y Andrea. Nos hizo gracia cuando nos dijeron su nombre. Se hacían llamar Los Pancetas. Pasado un rato, y después de explicarnos rutas los unos a los otros, nos despedimos, ya que ellos seguían camino diferente al nuestro. Y es que nosotros ya fuimos paralelos por el río para ir a buscar el carril bici que nos llevaría hasta casa.

De esta ruta podemos sacar varias conclusiones. La primera es que estamos preparados para ir a un ritmo más intenso del que habitualmente llevamos. Y segunda conclusión es que también nos sabe bien hacer una ruta rápida y bonita, como la que hicimos detrás de los Pancetas.


FECHA: 20/8/2014
DISTANCIA: 32'64 km.
DIFICULTAD: FÁCIL
ÍNDICE IBP: 25 BYC

RUTA BURGOS-MONASTERIO SAN PEDRO CARDEÑA (POR PASQUE EÓLICO DE MODUBAR Y SENDERO DE LOS ANDASUSOS)-BURGOS

sábado, 28 de febrero de 2015

RUTA A CÓTAR Y VILLAFRÍA

Los días pasan rápido, y más cuando se está de vacaciones. La ruta de Cótar y Villafría, la realizamos el martes 19 de agosto. En esta ocasión, los superpiperos que me acompañaron fueron Àlex, Dani y Andrea. Salimos a las 9 de la mañana desde la plaza de los Alfareros. 


Nos dirigimos a buscar el río Arlanzón, para seguidamente buscar el río Vena e ir por su carril bici hasta el final y cruzar el barrio de Villímar. Al atravesar la barriada nos equivocamos un par de veces antes de encontrar el camino deseado.

Puente sobre las vías del tren

Una vez lo encontramos, la pista era ancha y cómoda para dar pedales. Es cuando más me gusta ver a los chicos ir en bici, ya que van relajados, pero con ritmo, dando pedales y sin dejar de hablar. La lengua es el músculo que más trabaja en estos tramos.

Pero la buena vida se acabó, ya que teníamos que cruzar la montaña, para ir a buscar el Barrio de Cótar, que se situaba al otro lado, y la subida prometía. Era la típica subida, que para los chicos la podemos catalogar como dura y moderada para los adultos. Pero estos Superpipas peques tienen algo dentro que hace que se superen en  los momentos de máxima dificultad, y que se alegren de conseguirlo, aunque previamente hayan refunfuñado sobre el trayecto a realizar.

Llegamos arriba con cuentagotas, y a medida que llegaban les hacía una pequeña entrevista grabada con la cámara de fotos. Desde arriba la vista era espectacular, y pudimos contemplar zonas por las que habíamos ido otros días. Después del descanso, tocaba bajar hasta el Barrio de Cótar. La bajada la hicimos bastante rápida hasta llegar a la fuente del pueblo y llenar de agua fresquita los botes.




De Cótar, queríamos ir a Villafría, y tuvimos que ir por carretera. Lo hicimos sin problemas, ya que era bajada y no circulaban coches. En un instante nos presentamos en Villafría.

Iglesia de Villafría

Sólo nos quedaba cruzar el pueblo. Mientras lo hacíamos, nos encontramos con su iglesia y decidimos visitarla. Bonita la iglesia, y la gente, que nos preguntaban de dónde veníamos y hacia dónde íbamos. Pues bien, veníamos y nos dirigíamos a Burgos. Nos quedaba cruzar la vía del tren e ir a buscar, por carretera, el Camino de Santiago. Para ir a buscar el Camino, tuvimos que rodear todo el aeropuerto. Una vez en el Camino, fuimos saludando  a todos los peregrinos hasta llegar a Castañares. En este tramo hicimos dos grupos: Àlex y Andrea pusieron un ritmo fuerte y se distanciaron de Dani y un servidor.

Fuente de Castañares
De Castañares, fuimos a buscar el río Arlanzón, para seguir su curso, por la sombra de sus árboles. Ya nos había tocado bastante el sol durante la ruta. Tras cruzar toda la ciudad, llegamos a casa, con el buen sabor de haber realizado una ruta la mar de maja, pasando por zonas que aun no conocíamos.

FECHA: 19/8/2014
DISTANCIA: 32'75 km.
DIFICULTAD: FÁCIL
ÍNDICE IBP: 32 BYC

RUTA BURGOS-BARRIO DE CÓTAR-VILLAFRÍA-BURGOS